I am María José

FOTO DANI.JPG

I am the founder of SoyNutrimujer

I am a Nutritionist, mom, wife, daughter, sister and friend.

I have been a Nutritionist for many years and in the last 6 years i have specialized in eating disorders, This led me to know different realities and many stories, which motivated me to start working with woman who need to be counseled from love to belive in themselves again.

Along the way i realize that this affects both, woman and men, so this place is also for you!

I hope this space opens up to tell us ours stories and we become a wonderful and powerful Clan...

The idea is that you share your stories with me so we can work together if you wish...

mina_papel.jpg

"Living on a diet, is not living"

Fer bajas.jpeg

Soy Fernanda B.

Every time i see and know more people suffering from the weight and the consequences that this could cause... Consequences?? this is what you always heard right? And yes, this is what we´ve all been hearing for a long time...

As a nutritionist, I have also heard it and perhaps also preached it until a while ago... But not anymore!!! There are many studies that prove that weight is not related to health and that you can have a large but healthy body...

That is why in Nutrimujer you will find that support, you can obtain much more than just an eating plan, we will work together on self-love and how to be healthy without suffering and of course without restrictions!!!

Asu L.jpg

Soy Asunción L.

Si bien de chica no tenía problemas con mi peso, sí tenía problemas con mi aspecto físico. Pienso que eso facilitó que más adelante en mi vida, desde los 20 años, pasara por distintas dietas y sufriera fluctuaciones importantes de mi peso y cuerpo.

Encontré un día el movimiento de HAES y, a pesar de que le encontraba sentido, no lograba internalizarlo en mi propio funcionamiento. Intenté tener buenas asesorías con "coaches" de alimentación, alimentaciones basadas en plantas, otras que cortaran progresivamente el azúcar, y hasta la alimentación consciente. A pesar de que me parecían buenas ideas, ninguna tenía esta perspectiva, por lo que todo cambio a "menú de alimentación" o generación de hábito se hacía cuesta arriba, sin lograr adoptar ninguna de manera permanente. Lo único en que terminó todo fue en autodeterminarme como "comedora emocional" compulsiva, además de diagnosticarme "falta de control de impulsos", ausencia de "tolerancia a la frustración" y la famosa "falta de fuerza de voluntad".

Debo admitir que también miraba de manera desconfiada la noción "intuitiva" de la alimentación, y más todavía, yo misma sentía que carecía de las habilidades mínimas del autocontrol frente a la comida. Llegué a la Jose por recomendación de otra colega que estaba muy involucrada en el abordaje psicoterapéutico de los trastornos de la conducta alimentaria desde el paradigma HAES, y debo reconocer que fue un gran acierto.

A medida que tenía las sesiones con la Jose, logré descubrir que estaba más cerca de lo que pensaba respecto de mi capacidad de alimentarme. De hecho, me di cuenta que no era una adicta a los dulces, que fue uno de los momentos que más marcaron mi proceso. Al poder seguir junto con ella la manera de conectarme con lo que quería y lo que no, me sorprendí un día con un cajón de muchas cosas dulces, que siempre se acababan en atracones, acumulados por más de un mes. Logré revisar también dentro de mi historia familiar muchos patrones poco sanos, no sólo respecto de la alimentación (familiares con trastornos de la conducta bastante invisibilizados) sino respecto del respeto al cuerpo del otro. 

 

Un tercer momento que fue fundamental fue cuando me tuve que hacer exámenes y descubrí que tenía resistencia a la insulina y el colesterol alto, elementos que también pudimos abordar desde una mirada mucho más especializada y técnica que sólo resignarse a "cortar" con el azúcar y las grasas. Gracias a una mirada con mucho mayor conocimiento (y que la Jose tiene de sobra) acerca de, por ejemplo, la fuerza genética que tenían estas condiciones, aprendí que no era necesario volver a otra dieta restrictiva, sino que debía combinar alimentos y preocuparme de otras cosas igualmente importantes, tales como el sueño y regulación del estrés. No había logrado sopesar el impacto que había tenido esta mirada ayudada por la Jose, hasta que por otras razones, tuve que ir a un médico general. El médico de inmediato, y posterior a preguntarme por mi IMC, empezó a justificar con mi peso problemáticas que ya tenía resueltas y peor, que no tenían relación con mi motivo de consulta. Muy frustrada, tuve que terminar compartiéndole mis últimos exámenes de sangre, donde estaban todos los niveles normales y de pedirle, por favor, que me diera las órdenes de éxamenes y tratamiento de lo que realmente venía a consultar.

Tomando como referencia esta última experiencia con el médico, creo que mi proyección de vida en el mediano a largo plazo, ya no sólo está focalizada en cómo continuar comiendo intuitivamente, sino también en cómo aprender a respetarme corporalmente, dentro de una sociedad (incluyendo familia y amigos) que sigue insistiendo en conductas de riesgo para el metabolismo (pastillas, dietas restrictivas) o incluso en un mundo de la salud que simplifica todo culpabilizando todos los males con el peso y la supuesta falta de autocontrol en los pacientes. Creo que es todavía un desafío, pero siento que voy avanzando, en la medida que continúo en el proceso de aceptación y respeto corporal, que a su vez, creo que irradia en otros lados, como por ejemplo, cuando mis hermanas me piden información cuando me  consultan sobre el tema.

En conclusión, pienso que María José es una nutricionista muy matea, integral y que se preocupa mucho de que cada una de las orientaciones, tareas o reflexiones sean "a la medida" del consultante. Si conociera a alguien que estuviese buscando una nutricionista con un enfoque no restrictivo, la recomendaría 100%, señalando que la Jose no es de los/las típicos/as nutricionistas que van y te pasan el documento con el "menú" (disfrazado de dieta) o que tengas que salir a trotar en las mañanas o suscribirte a un gimnasio. Que sí es un proceso largo, pero que ella está siguiendo el ritmo, y siempre dispuesta a responder consultas, temores o demases, con una actitud muy buena onda y profesional.

mina_papel.jpg

"Living on a diet, is not living"

Dani gutierrez.jpg

Soy Daniela G.

Antes de conocer a la Cote estaba en un escenario un poco caótico: pandemia, hija de 2 años y teletrabajo. Tenía una serie de responsabilidades desordenadas que me llevaron a dejar de escuchar a mi cuerpo. Pensaba que sufría atracones, porque en ciertos momentos del día me comía todo lo que pillaba. Subí mucho de peso, contaba calorías, medía las porciones y me vi envuelta en un círculo vicioso que me estresaba y angustiaba cada día más. Pensaba "debo ser delgada y para eso debo dejar de comer". Me di cuenta de que necesitaba ayuda porque esto impactaba en todos los escenarios de mi vida. Sabía que no quería una nutricionista que me hiciera seguir una dieta, quería un apoyo integral para reconciliarme con la comida. Busqué y apareció la Cote. Le escribí, le conté mi problema y me ofreció su ayuda. Acepté. ¿Por qué acepté? Porque se interesó en mí, en mi situación y me ofreció su ayuda en mi necesidad principal: reconciliarme con la comida y conectar con mi cuerpo. Me propuso un camino amable y compasivo, un espacio de conexión y de amor propio. Era algo nuevo y era justamente lo que necesitaba. 

Iniciar este camino me enseñó a conectar con mi cuerpo nuevamente, a reconocer mi hambre y mi saciedad, y a respetar mis necesidades. Aprendí que mi cuerpo es maravilloso y que debo cuidarlo desde mi alimentación escuchando sus necesidades y permitiéndome comer. COMER. Algo básico, primario, instintivo, que vemos suprimido desde niños, con mil restricciones que creemos normales y que debemos tener o imponer a nuestros hijos. Aprendí a comer de forma consciente, porque qué rico es permitirse comer y darse cuenta de que no es nada malo, que nadie puede juzgar lo que comes, porque solo tú sabes lo que necesitas. Si pienso en mi futuro, me veo siendo amable con mi alimentación y con la de mi hija, porque soy quien la ayudará a esquivar las normas y mitos que las dietas y la industria nos obligan a creer. Me veo amando mi cuerpo en cualquiera de sus formas, respetando sus ciclos.

Si llegaste hasta aquí es porque necesitas vivir este proceso. Te invito a confiar, está en nuestras manos derribar la cultura de dietas que tanto daño nos hace, principalmente a las mujeres, en todos nuestros ciclos y en toda edad. La Cote te puede ayudar. Cuesta salir de la norma, cuesta “darse permiso para comer”, cuesta, pero tendrás las herramientas necesarias para trabajar y sentirte bien contigo misma. Anímate y atrévete.

Es por eso que en Nutrimujer vas a encontrar ese respaldo, podrás obtener mucho más que solo un plan de alimentación, trabajaremos en conjunto el amor propio y como ser saludables sin sufrir y por supuesto ¡sin restricciones!